Incorporamos a Dios en lo negativo al alabarle y darle gracias

Incorporamos a Dios en lo negativo al alabarle y darle gracias

La primera forma en que incorporamos a Dios en lo negativo es alabándole y dándole gracias. Efesios 5:18-20 dice, “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución, antes bien sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones, dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.”

 

Y I Tesalonicenses 5:18 – “Dad gracias en todo, porque ésta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.” Creo que las palabras más difíciles de este versículo son “en todo.”

 

Cuando alabamos al Señor por lo que no nos gusta, Lo incorporamos en lo negativo y soltamos Su poder para que pueda funcionar. La alternativa es mantener tapado todo y no permitir que El entrar en nuestra situación negativa. Yo creo que nos amargamos a medida que no damos gracias. No quiero llegar a ser un amargado en la vida; entonces yo sé que necesito alabar a Dios y darle gracias ahora.

 

  1. Incorporamos a Dios en lo Negativo Por la Bendición y no Por la Maldición

La segunda manera en que incorporamos a Dios en lo negativo es por la bendición y no por la maldición. Ojalá que hubiera aprendido esto hace muchos años. Me podría haber ahorrado un montón de problemas.

 

Santiago 3:8-10 dice, “Pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal. Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios. De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.”

 

La palabra “maldición” no se refiere a palabrotas. Significa hablar mal de, o no hablar bien de, alguien. Y la palabra “bendecir” significa lo opuesto, hablar bien de alguien. Escuché una historia verdadera que me ayudó a entender lo que significa maldición y bendición.

 

En una manera única Dios lo honra cuando bendecimos a otros y cuando no los maldecimos. Cosechamos lo que sembramos. Si sembramos maldición, vamos a cosechar maldición. Si sembramos bendición, cosechamos bendición. Y yo prefiero cosechar bendición, ¿usted también?

 

  1. Incorporamos a Dios en lo Negativo al Perdonar

La última manera en que incorporamos a Dios en lo negativo es al perdonar. Mire a Colosenses 3:12, 13: “ Por lo tanto, como escogidos de Dios, santos y amados, revístanse de afecto entrañable y de bondad, humildad, amabilidad y paciencia, de modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes.”

 

Cuando estamos heridos, necesitamos preguntarnos, ¿es mi Dios más grande que mi herido o es mi herido más grande que mi Dios? Nosotros podemos escoger.

 

Hay tantas cosas que son absolutamente inexcusables. Pero no hay nada que es imperdonable. Alguien ha dicho, “Perdonar es librar al prisionero solamente a descubrir que el prisionero era usted.”.