Profecías acerca de Jesucristo

Profecías acerca de Jesucristo

Alrededor de 61 profecías se han cumplido después del nacimiento, vida y muerte de Jesucristo en la Biblia y esto termina de confirmar lo que veníamos hablando en publicaciones anteriores de la veracidad de La Biblia.

 

Por ejemplo:

 

Él iba a nacer en Belén

 

El profeta Miqueas, profetizó el lugar del nacimiento de Jesucristo aproximadamente 700 años antes de que ocurriera.

 

“Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad” (Miqueas 5:2).

 

El cumplimiento: “Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos” (Mateo 2:1).

 

El entraría a Jerusalén montado en un asno

 

La profecía original: “Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna” (Zacarías 9:9).

 

El cumplimiento: “Y lo trajeron a Jesús; y habiendo echado sus mantos sobre el pollino, subieron a Jesús encima. Y a su paso tendían sus mantos por el camino. Cuando llegaban ya cerca de la bajada del monte de los Olivos, toda la multitud de los discípulos, gozándose, comenzó a alabar a Dios a grandes voces por todas las maravillas que habían visto, diciendo: ¡Bendito el rey que viene en el nombre del Señor” (Lucas 19:35-38).

 

Él sería traicionado por 30 piezas de plata

 

Treinta piezas de plata sería el precio de la traición y el costo del campo del alfarero donde fue enterrado Judas después de haberse ahorcado. “Y les dije: Si os parece bien, dadme mi salario; y si no, dejadlo. Y pesaron por mi salario treinta piezas de plata. Y me dijo Jehová: Échalo al tesoro; ¡hermoso precio con que me han apreciado! Y tomé las treinta piezas de plata, y las eché en la casa de Jehová al tesoro” (Zacarías 11:12-13).

 

El cumplimiento de esta profecía ocurrió justo antes de la crucifixión de Jesús: “y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y ellos le asignaron treinta piezas de plata” (Mateo 26:15).

 

Después de que Judas traicionara a Jesús, él intento devolver el dinero a los principales sacerdotes y ancianos, pero ellos no lo recibieron. “Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó. Los principales sacerdotes, tomando las piezas de plata, dijeron: No es lícito echarlas en el tesoro de las ofrendas, porque es precio de sangre. Y después de consultar, compraron con ellas el campo del alfarero, para sepultura de los extranjeros” (Mateo 27:5-7).

 

Sus vestidos iban a ser repartidos e iban a echar suertes sobre ellos

 

La profecía original: “Repartieron entre sí mis vestidos, ¡Y sobre mi ropa echaron suertes!” (Salmos 22:18).

 

Este artículo ha analizado sólo unas pocas profecías en la Biblia, relacionadas con Jesús que se han cumplido. Existen muchas profecías más que prueban la existencia de Dios. El cumplimiento: “Cuando los soldados hubieron crucificado a Jesús, tomaron sus vestidos, e hicieron cuatro partes, una para cada soldado. Tomaron también su túnica, la cual era sin costura, de un solo tejido de arriba abajo. Entonces dijeron entre sí: No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, a ver de quién será. Esto fue para que se cumpliese la Escritura, que dice: Repartieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes. Y así lo hicieron los soldados” (Juan 19:23-24).

 

Los vestidos fueron divididos entre los soldados, pero la túnica la obtuvo un soldado después de echar suertes.