Ayudémonos los unos a los otros

Ayudémonos los unos a los otros

 

Romanos 12:10 “Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros” Filipenses 2:3 “Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo” Tenemos que saber que una persona vale por su amabilidad, sencillez y cordialidad con los demás, el ser humildes nos engrandece, nos hace ser ejemplos de vida para los demás, cuando tenemos éxitos es cuando más humildes tenemos que ser.

 

Es mejor que aprendamos a aceptarnos los unos a los otros sin distinción de ninguna clase, el pueblo de Dios es uno, donde no hay libre, ni esclavo, ni siervo; todos somos uno en el Señor Jesucristo y debemos de aceptarnos los unos a los otros. Todos somos iguales ante los ojos de Dios, y debemos tratar a todos con el mismo cariño y amabilidad que nos gustaría que nos trate.

 

A veces estamos tan centralizados en nosotros mismos que no tenemos cuidado de las necesidades de otros, nos centralizamos tanto en nuestro deseo, en nuestra ambición, que no pensamos en otros; pero la Palabra de Dios dice que debemos de cuidarnos, ayudarnos los unos a los otros, y nos sentiremos más bendecidos, la satisfacción más grande es cuando ayudamos y damos sin esperar algo a cambio, porque cuando ayudamos desinteresadamente Dios nos premia y también nuestro corazón de regocija.

 

Dios espera que nos sirvamos los unos a los otros. Gálatas 6:2 “Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo”. Si podemos ayudar a llevar la carga, debemos; si podemos darle la mano, si podemos llevar a alguien a algún lugar, debemos; si podemos asistir a alguien, debemos; Jesucristo dijo: “…llevad las cargas los unos a los otros”.

 

Debemos de perdonarnos los unos a los otros, todos cometemos errores, no hay nadie que pueda decir: “Yo soy perfecto, yo no cometo errores”. Todos cometemos errores, y debemos de estar dispuestos a perdonarnos los unos a los otros, Vamos a trabajar juntos, vamos a ayudarnos, vamos a socorrernos, vamos a orar los unos por los otros, vamos a alentarnos porque debemos ser hermanos en esta tierra y vivir como Dios quiere que lo hagamos.