Un buen hermano según la biblia

Un buen hermano según la biblia

 

Mateo 5:22-24: Pero yo les digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio, y cualquiera que a su hermano le diga “necio”, será culpable ante el concilio, y cualquiera que le diga “fatuo”, quedará expuesto al infierno de fuego.  Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y ve y reconcíliate primero con tu hermano, y después de eso vuelve y presenta tu ofrenda.

Lo que la cita bíblica expresa es que no debes tener rencor contra tus hermanos, y no solo hermanos de sangre, sino hermanos hijos de Dios, aunque es difícil muchas veces perdonar, reconciliar y dejar atrás, es lo que Dios nos pide, debemos ser consecuentes con nuestras creencias y un buen hijo de Dios no se pelea con su hermano ni le da la espalda aun cuando hayan tenido diferencias, antes de ofrecerle algo a Dios tenemos que tener claros que debemos estar bien con nuestros hermanos porque si no estamos actuando mal.

Hebreos 13:1: Permanezca el amor fraternal. No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles. Cuando vivimos con nuestra familia, convivimos con nuestros hermanos una de las etapas más lindas de la vida, la niñez, cuando crecemos cada uno elige un camino y una vida, y como hermanos tenemos que estar pendientes que nuestros hermanos estén bien y en caso de algún problema siempre ofrecerles nuestra ayuda, en momentos de escases nuestro refugio.

Romanos 14:10-12: Así que tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? ¡Todos tendremos que comparecer ante el tribunal de Cristo!  Escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, Y toda lengua confesará a Dios. Así que cada uno de nosotros tendrá que rendir cuentas a Dios de sí mismo.

Nosotros no somos quienes, para juzgar, Dios es nuestro padre y es el quien no da las lecciones y quien nos puede juzgar, pero nosotros como mortales y como hijos de Dios en la misma condición no debemos señalar, al contrario, debemos vivir en perdón, en tolerancia y siempre con la bendición de ayudar cuando esté a nuestro alcance, debemos ser personas de bien y hermanos en todo momento.