¿Qué espera Dios de nosotros?

¿Qué espera Dios de nosotros?

Dios espera que nosotros seamos aún más diligentes espiritualmente que en las responsabilidades físicas.

La vieja creencia de que Dios lo aceptará a usted “como usted es”, sencillamente no es cierta. Dios no va a aceptar a cualquiera en su familia —sólo a aquellos que respondan a su llamamiento y escojan seguirlo diligentemente a Él.

Primero, debemos creer en nuestro Señor Jesucristo y aceptarlo a Él como nuestro Salvador. Esto significa que debemos arrepentirnos sinceramente de todo pecado y buscar la ayuda de Dios con todas nuestras fuerzas para que nuestra vida cambie — ¡y esto sencillamente no es algo fácil!

Debemos diligentemente ceder nuestra vida a Él para que Él la utilice como le parezca. La conversión involucra un acuerdo entre cada persona y Dios. Ezequiel 36:27-28 explica: “Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra… y vosotros me seréis por pueblo, y yo seré a vosotros por Dios”.

La relación personal de una persona diligente con Dios va a crecer y a fortalecerse por el esfuerzo que esta persona pone en aprender y obedecer al Dios Creador.

Finalmente, vemos que la diligencia persistente al final conduce a la recompensa definitiva. Como Jesús lo promete en Apocalipsis 2:10: “Se fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida”.

Si desea aprender más acerca de lo que Dios espera de nosotros, puede descargar nuestro folleto gratuito: ¡Cambie su Vida! En él se describe un proceso que requiere gran diligencia, pero con recompensas asombrosas.