El matrimonio

El matrimonio

 

A esa unión, cuando es inspirada por la Conciencia y por el amor, se le llama: Matrimonio. 2-38-29, Hoy en día cada vez es más difícil ver que las parejas se cansen, el matrimonio lo dejó Dios para compartir la vida en pareja, tener una familia, el matrimonio es uno de los sacramentos que tenemos que cuidar, el amar es una decisión basada en amor, respeto, compromiso y fidelidad, debemos pensar que no es una obligación es una decisión.

¿Quién podrá borrar de ahí esos dos nombres entrelazados? ¿Quién podrá en el mundo desatar lo que en mi Ley ha sido unido? 2-38-38. Como lo hemos escuchado siempre, lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre, es la ley de Dios, es un juramento de por vida, debemos respetar las leyes de Dios, debemos tenerle respeto, debemos obedecer, vivir en matrimonio, en un hogar bendecido por Dios es una gran dicha.

El noviazgo es una de las etapas más bonitas de la vida, pero también es muy importante en el aspecto decisivo, tenemos que descubrir si esa persona es la indicada, y va con nuestros valores, principios, y enseñanzas de Dios, debemos conocer a esa persona para poder tomar decisiones, no es simplemente un te amo y un beso, es tener una conexión espiritual y emocional, no es algo pasajero, es pensar a futuro.

Así os he unido en este mundo, trazándoos el camino que debéis seguir. 8-240-7, se dice que hay un destino, sin embargo, somos nosotros mismos los que vamos forjando nuestro destino con nuestras acciones y actitudes, todo lo que hagamos en esta vida tienen consecuencias, tanto buenas como malas, de esta manera también sucede con nuestras relaciones, el amor es la base de todo, siempre y cuando sea sincero, honesto y decidido.

La primera institución en la Tierra fue el matrimonio, porque dicha unión quedó consagrada por el Creador desde la primera mujer y el primer hombre. A través de los tiempos mi Ley y mis revelaciones os han hablado de lo alto de esa misión      7-199-75. El matrimonio y la familia es donde nacen los valores inculcados en hijos, y sigue por generaciones, esto es muy importante, porque es así como construimos un futuro mejor, siempre de la mano de Dios y con los principios que él nos mandó.

El matrimonio es un paso muy importante, una decisión de amar para toda la vida, que Dios bendice con hijos, nietos, y con generaciones sanguíneas que van fortalecidos con valores, costumbres y sobre todo mucho amor.