Como agradecerle a Dios

Como agradecerle a Dios

 

Hay formas tan simples y sencillas de agradecerle a Dios todo lo que nos da, familia, amigos, salud, trabajo, aire, bueno son interminables las razones por las cuales tenemos que agradecer, acepta las bendiciones y regalos de Dios, pero cuando finalmente obtengas lo que pidas, no olvides agradecerle, muchas veces le pedimos a Dios un trabajo, una sanación, y es muy importante agradecerle cuando nos llega, porque sin él no sería posible.

Cuando reces o hables con Dios siempre tienes que decir dos palabras cada día después de tu oración antes de dormir “Gracias, Señor”. Esto no te dañará de ninguna forma; de hecho, te traerá más y más bendiciones en la vida, así que agradece a Dios. Las gracias por educación es una palabra de uso diario, y de igual forma debemos hacerlo con Dios, no solo debemos pedirle sino agradecerle.

Confía en el Señor y de todo corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia; reconócelo a él en todos sus caminos y Él allanará tus senderos”. (Proverbios 3:5) esto quiere decir que siempre tenemos que confiar en Dios, muchas veces dudamos, y pensamos que se olvidó de nosotros, Dios tiene sus promesas, y a veces es lento, pero siempre llega, todo en el momento preciso, los tiempos de Dios son perfectos ni antes ni después, es cuando él decida.

Normalmente, quien no es agradecido con Dios tampoco lo es con sus semejantes, es un estilo de vida, son principios básicos de cómo vivir en Dios y en sociedad, La gratitud como tributo, nos mueve a reconocer y corresponder a los favores recibidos, y es por esta virtud que podemos construir una sociedad más justa y un mundo más amable.

Dar gracias por aquello de lo que nos ha librado, del pecado, de la enfermedad, del mal, de la muerte. Dar gracias por lo que ha hecho por nosotros, conservar el mundo, su providencia, el trabajo, la salud. Y dar gracias por lo que hará en el futuro, participarnos de Su Vida Eterna, porque es su promesa, y debemos estar seguros de que así será, y debemos vivir en agradecimiento.

Dar gracias por los bienes espirituales recibidos, en este caso la imagen de Dios en nosotros, el ser sus hijos, la redención, la llamada a la fe. Dar gracias por los bienes materiales recibidos, la creación, el cuerpo que nos ha dado, casa, comida y todo lo que necesitamos en esta tierra para subsistir.