Fidelidad y lealtad

Fidelidad y lealtad

 

Fidelidad es la virtud de dar cumplimiento a una promesa, Damos lo que está pactado en la medida que recibimos. Entonces, somos fieles porque respetamos el contrato, pero no somos leales. Porque la lealtad implica fidelidad a pesar de cualquier circunstancia. Por eso, una pareja que ha jurado ser fiel en lo bueno y en lo malo, en la salud y en la enfermedad, está prometiendo lealtad mutua. Debemos ser fieles y leales, no tanto por un compromiso escrito, si no por un compromiso espiritual con tu pareja y con Dios.

Dios ha prometido salud, prosperidad y bendición para nosotros y para nuestra familia, Cuando somos leales cumplimos lo que prometimos en medio de cualquier situación, positiva o negativa. Hasta un perro es fiel, pero si lo tratas mal, dejará de serlo porque no sabe ser leal, su fidelidad depende de la circunstancia.

Ninguna relación puede fundamentarse sobre la mentira, mucho menos la relación con Dios porque Él nos conoce, pero quiere que voluntariamente le abramos nuestro corazón, sin reservas. Entonces, si quieres una mejor relación con tu Padre debes servirlo, amarlo y obedecerlo, una buena relación con Dios y con tu pareja es el mejor balance para una vida plana, feliz y fiel a Dios y al compromiso.

Dale gracias porque Su fiel amor sobrepasa toda circunstancia, y lo encuentras a tu lado en medio de la alegría y también en medio de la angustia. Hagamos el compromiso de serle fieles y leales, prometamos corresponderle con servicio sincero y desinteresado porque sabemos que Él está junto a nosotros siempre y a pesar de todo.

La fidelidad u lealtad son de los valores más importantes que puede tener un ser humano, al ser fieles y leales a Dios a pesar de los momentos duros de la vida, la fidelidad acá en la tierra a nuestros semejantes, hacemos vigente la promesa de Dios que profesamos sus doctrinas. Samuel 22:26 en la versión Palabra de Dios para todos dice: Dios es fiel con los que le son fieles; sincero con los que le son sinceros.