Consejos de liderazgo cristiano en la palabra de Dios

Consejos de liderazgo cristiano en la palabra de Dios

 

1) Antepón las metas y las necesidades de los demás a las tuyas.

Eres parte de la iglesia, no la iglesia en sí. Considera cómo tus actos pueden afectar a otros. Observa las pruebas y las vicisitudes por las que están pasando y busca formas de aligerar su carga, aunque no lo pidan.

2) Ayuda a otros a triunfar.

Usando el lenguaje del baloncesto, deja que otros hagan los “tiros en suspensión” mientras tú actúas de base. Mantén la pelota en movimiento hasta que alguien esté en posición de hacer una canasta. Adopta el lema: “No importa quién se lleve los honores.”

3) Esfuérzate en que haya comunicación continua.

Haz que todos estén informados de lo que les corresponde, pasa tiempo con tus compañeros, invierte en las personas de tu equipo y reconoce cuando necesitas ayuda. Un formador dijo: “La buena comunicación es el desayuno de los campeones”. Para ser un buen comunicador, debes saber escuchar.

4) No tomes las cosas de forma personal.

El liderazgo, por definición, tiene su razón de ser en los demás. Cuando empiezas a pensar que tú eres el centro, pierdes la perspectiva.

5) Entrégate en cuerpo y alma.

El apóstol Pablo, mentor de Timoteo, le dijo: “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse…” (2 Timoteo 2:15).

Los buenos líderes capacitan a otros para que hagan las cosas por sí solos. Como alguien decía: “Al final de la carrera de los buenos líderes, sus seguidores dirán acerca de ellos: ‘Lo hicimos nosotros mismos.’”

Liderazgo Cristiano De Servicio En La Biblia

…EL QUE QUIERA HACERSE GRANDE SERÁ VUESTRO SERVIDOR (Mateo 20:26)

Mac Anderson escribe:

Como todo ser humano, tengo dudas, temores y decepciones. Como líderes, sin embargo, debemos cuidar nuestras actitudes no podemos subestimar la influencia de nuestros hechos y nuestras actitudes.

Churchill dijo:

El precio de ser líder es la responsabilidad de permanecer positivo, cuando lo sientas y cuando no.

Un buen líder da un paso adelante antes de estar seguro del éxito de una empresa. no se retrae de la confrontación, habla acerca de sus propios errores antes de que otros lo hagan, y los reconoce antes de que los demás tengan que descubrirlos y desvelarlos.

Busca oportunidades de comprobar que sus subordinados hacen las cosas bien y celebra cualquier mejora, por pequeña que sea. No tolera la murmuración ni en él mismo ni en los demás, es específico en sus expectativas, valora el rendir cuentas, hace lo que es correcto, no lo que es popular o conveniente.