¿Por qué una ciudad que es tan importante en sí misma el centro del conflicto?

¿Por qué una ciudad que es tan importante en sí misma el centro del conflicto?

 

Hablamos de Jerusalén. Dios nos dio la razón varios siglos atrás, por medio del profeta Isaías: “No conocieron camino de paz” (Isaías 59:8). Qué descripción tan adecuada de este mundo en sus débiles intentos por traer paz a la humanidad. Las personas hablan de la meta, pero carecen del conocimiento de la forma de poder alcanzarla.

Dicho en pocas palabras, a la humanidad le falta el conocimiento divinamente revelado de cómo encontrar la paz. Finalmente se requerirá del regreso a la tierra de Jesucristo, y el establecimiento del Reino de Dios, para que venga la verdadera, justa y duradera paz.

Veamos esta maravillosa profecía acerca del Mesías: “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno,Príncipe de Paz” (énfasis añadido).

Él traerá con Él la administración de la verdadera justicia y el camino a la paz real: “Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra” (Isaías 2:4). ¡Esta época ha de venir!

Cuando Jesucristo regrese a la tierra, Él tendrá que actuar de una manera firme y decisiva para detener la rebelión en contra de su gobierno. Leemos acerca de una acción agresiva de parte del último imperio mundial y su líder (al que se refieren como “la bestia”), quienes “pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque Él es Señor de señores y Rey de reyes” (Apocalipsis 17:8, 14).

Pero esta perversa campaña militar no tendrá éxito. La rebelión contra el gobierno justo del Mesías será sofocada.

Comenzará en Jerusalén

Por inspiración divina, el profeta Zacarías nos da una maravillosa descripción del cambio en las condiciones de la ciudad de Jerusalén en el Reino de Dios: “Aun han de morar ancianos y ancianas en las calles de Jerusalén, cada cual con su bordón en su mano por la multitud de sus días. Y las calles de la ciudad estarán llenas de muchachos y muchachas que jugarán en ellas” (Zacarías 8:4-5).

El gobierno de Cristo y el camino de paz que éste traerá, se propagarán desde Jerusalén y llegará a toda la Tierra y sus habitantes. Tanto los ancianos como los jóvenes tendrán la libertad de disfrutar la belleza y la seguridad de la ciudad capital de Dios, sin miedo a las bombas ni a la violencia.

El gobierno de paz de Dios será establecido, comenzando con la ciudad de Jerusalén. Las personas irán a esta ciudad para aprender acerca de Dios y de sus caminos. “Acontecerá en los postreros tiempos que el monte de la casa del Eterno será establecido por cabecera de montes, y más alto que los collados y correrán a él los pueblos. Vendrán muchas naciones, y dirán: Venid, y subamos al monte del Eterno, y a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus veredas; porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra del Eterno” (Miqueas 4:1-2).

El gobierno de Cristo, y el camino de paz que éste traerá, se expandirán fuera de Jerusalén y abarcará toda la tierra y sus habitantes.

Una celebración de paz

Estos eventos están representados en la fiesta bíblica de los Tabernáculos, que cada año celebran los miembros de la Iglesia de Dios. Como una de las fiestas señaladas por Dios, es una celebración anual de la futura época de paz que vendrá a la tierra no por los esfuerzos del hombre, sino por la milagrosa intervención del Dios Todopoderoso. Nos ofrece un maravilloso anticipo de este tiempo de paz.