La obediencia que santifica al pueblo de Dios

La obediencia que santifica al pueblo de Dios

Se predica mucho de los propósitos con que Dios constituyó su iglesia en esta tierra, como Dios justo y que no quiere que nadie se pierda él envía sus mensajeros por todo el mundo a llevar el mensaje de salvación. En su gran amor y misericordia el Señor nos ha mostrado lo que debemos hacer y es precisamente vivir en obediencia a su palabra, pero estamos obedeciendo a su mandato?

Los cristianos sabemos y hemos visto que Jesús nos ha elegido para llevar frutos. Juan 15:16. Que Dios dio la gran tarea de hacer discípulos. Mateo 28:19-20, de dar por gracia lo que por gracia recibimos. Recordemos que nos mandó a predicar el evangelio a toda criatura. Marcos 15:16. No es sólo venir a la presencia del padre y confesar los pecados, dejar de seguir practicándolos, tenemos que enseñar a otros que sin santidad nadie verá al Señor.


El punto es que una persona que diga ser cristiana, discípulo de Jesús o como quiera llamarse, si no cumple los mandamientos, este no puede decir que vive en santidad. La desobediencia es pecado y nadie que vive en pecado puede considerarse como parte del pueblo santo de Dios, no importa que tenga cargos en una congregación. En otras palabras, cumple el mandato de Dios y da por gracia lo que por gracia se te fue concedido.

 

 


1 Pedro 2:9: ”Más vosotros sois linaje escogido, Sacerdocio real nación santa, pueblo adquirido por Dios, para qué anunciéis las virtudes de aquel que os llamo de las tinieblas a su luz admirable”.


Ese verso de la biblia nos da toda la razón de lo dicho en los párrafos anteriores. Dios no te llamó para que simplemente seas un visitante más de un templo, él tiene el propósito para tu vida de que seas un atalaya, alguien que anuncie lo que Dios ya ha establecido. Fijémonos: Somos linaje escogido, sacerdocio real, pueblo adquirido por Dios, una nación santa.

Nos dedicamos a hablar del propósito de Dios, la instrucción del Señor para su iglesia, pero como hemos visto esta no es solo predicar, el gran mandato de Dios para su pueblo no es solamente discipular u orar. El que tenga conocimientos bíblicos sabe que en la biblia aparece cientos de veces, una palabra, una orden que nunca debe ser pasada por alto, esa palabra es: santificar.

Josué 3:5: ”Josué dijo al pueblo: Santificaos, porque mañana Jehová hará maravillas entre vosotros”.



I Tesalonicenses 5:23–24


Y que el mismo Dios de paz os santifique por completo; y que todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea preservado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es el que os llama, el cual también lo hará.

1 Pedro 1: 15-16


1:15 sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; 1:16 porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.

1:15 Pero ahora, sean santos en todo lo que hagan, tal como Dios, quien los eligió, es Santo. 1:16 Pues las Escrituras dicen: “Sean Santos, porque yo soy Santo”.

La santificación no es una opción, es un mandato de Dios para todo su pueblo y que debe ser seguida por cada uno de nosotros si es que en verdad somo pueblo de Dios. Cómo puedo ser santo: simplemente conociendo y obedeciendo cada mandato de la palabra de Dios.