Dios nunca nos abandona, aunque a veces pensemos que sí

Dios nunca nos abandona, aunque a veces pensemos que sí

 

Muchas veces pasamos por situaciones y pensamos que Dios nos abandonó, y pensamos que estamos solos y que Dios no escucha nuestras oraciones, tal vez porque no vemos una salida o una respuesta de aliento, porque no vemos un cambio en nuestra situación y sentimos que no somos malas personas, pero algo pasa, debes de saber que Dios nunca nos deja solos, y siempre está a nuestro lado.

Cuando estamos en situaciones difíciles y no vemos salida pensamos que Dios no está, pero esto es totalmente erróneo, no depende de si lo sentimos o no. El sencillo ejemplo del sol y la nube es muy útil para entender esta realidad. ¿Brilla el sol en un día nublado? La respuesta es sí. El sol está brillando, pero por encima de las nubes, lo tapa una nube que me impide verlo y sentirlo, pero siempre está, no se ha ido, la nube sería la circunstancia que nos pone triste, pero Dios está ahí y nunca nos dejará solos.

nos costará a veces sentir a Dios cerca porque estamos muy tensos o cansados. Un efecto muy parecido produce la depresión. Uno de sus síntomas principales es la dificultad para sentir ilusión o placer, el stress altera nuestra capacidad para percibir a Dios, y, como los apóstoles en varias situaciones relatadas en la biblia, a veces somos incapaces de reconocer al Señor en medio de las tormentas de la vida, por las dificultades y cuando nos señalan por hacer el bien y actuar como Dios nos manda.

En la vida de fe equilibrada toda la personalidad está en acción y no sólo una parte de ella. Debemos acercarnos a Dios de la misma forma que se nos pide que le amemos: «con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente» (Mt. 22:37). Una vida sana es un equilibrio mental, espiritual e intelectual, debemos ser cada día mejores, aprender de nuestros errores, madurar y nunca perder la fe en Dios, porque, aunque sentimos que nos abandonó eso nunca sucederá porque siempre nos amará y estará a nuestro lado.

Todos hemos sentido a Dios lejos en algún momento. A algunos les ocurre en la conversión, cuando esperan un sentimiento intenso de la presencia de Dios y se sienten frustrados, porque no me ha ocurrido nada especial, es muy común no te sientas mal, ora y pídele a Dios que te de tranquilidad y serenidad y fuerzas para seguir adelante.