¿Cómo podemos descubrir nuestro verdadero valor como personas?

¿Cómo podemos descubrir nuestro verdadero valor como personas?

Es fácil sentirnos totalmente indignos cuando la gente nos ignora; lo difícil es hacerse oír cuando nos sentimos solos en medio de una multitud. Entonces, ¿dónde podemos descubrir nuestro verdadero valor?

Cuando nos sentimos intrascendentes, eso nos duele, pero a pesar de lo que sentimos sí tenemos valor. Fuimos hechos a imagen de Dios, ¡creados para grandes cosas! La vida va socavando nuestra alma, pero para Dios somos de inestimable valor. Tal es así que Él envió a su único Hijo a nuestro mundo para llevarse nuestro dolor y ofrecernos un nuevo comienzo.

Cómo te ve Dios

Jesucristo te ve como una persona de increíble valor. Ve más allá de tus heridas y tu dolor y reconoce que tú eres realmente digno y valioso. Mejor aún, está listo para tomar el caos en que se ha convertido tu vida y ofrecerte sanidad y perdón por las cosas malas que has hecho. En vez de sentirte intrascendente o sin importancia, puedes sentirte apreciado por Dios. Puedes conocer el gozo de pertenecer.

Cuando recibimos el regalo del perdón de Dios, descubrimos que fuimos elegidos, seleccionados por Dios en persona para tener una relación con Jesús que nunca se acabará. Eso nos lleva a una manera completamente nueva de vivir, donde somos valorados y valoramos a los demás. En vez de sentirnos invisibles en la multitud, entendemos que Dios nos ve a nosotros y nuestras necesidades a cada momento del día.

¿Qué debes hacer ahora?

Si estás cansado de sentirte intrascendente, de sentirte invisible entre la gente, es tiempo de recibir el ofrecimiento de Jesús de una nueva vida.

Esto comienza con una simple oración:

“Querido Jesús: estoy apenado por las cosas malas que hice. Estoy cansado de sentirme intrascendente. Quiero tener una relación contigo. Por favor, sé el Señor de mi vida. Gracias por ver el valor en mí y ayudarme a verme a través de tus ojos. En el nombre de Jesús. Amén”.