Somos imágenes perfectas de Cristo

Somos imágenes perfectas de Cristo

Si fuéramos lo que decimos ser y lo que en realidad deberíamos ser, seríamos imágenes perfectas de Cristo. Tendríamos un parecido tan asombroso a él que el mundo no tendría que escudriñarnos durante mucho tiempo para luego decir ¨Bien, se parece en algo a él¨.

Dios te habla hoy, mírate al espejo y dime si no te pareces a mí: a imagen y semejanza del Dios todopoderoso, hermosa criatura llena de gracia, corona de la creación. Tú te miras a ti mismo, a veces,  como te pintan los demás, y te pones los límites que los hombres te ponen, pero tú eres mucho más que lo que otros  piensen de ti.

Yo miro tu corazón, la inocencia de tu alma, la pureza de tus sueños. Si yo te amo, que eso te baste; camina seguro, da pasos grandes y firmes. Graba esta verdad en tu alma y conquistarás naciones: No necesitas al mundo para forjar tus anhelos; me tienes a mí… y para mí, el amor eres tú…

Y tú, ¿aceptas mi amor? Ven aquí a mi lado, y déjame guiar tus pasos. A mi lado, nada temerás…

“…Creó, pues, Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó…” Génesis 1:27

“…Ya que eres precioso a mis ojos, digno de honra, y yo te amo…”  Isaías 43:4

Como creyente debes ser valiente y atrevido como Cristo, sin que jamás te sientas avergonzado de tu fe porque tu profesión de fe en Él jamás te deshonrará. Debes imitar a Cristo y manifestar un espíritu amoroso, teniendo pensamientos, expresiones y acciones agradables para que la gente diga de ti que has estado con Jesús.

También imita a Cristo en su santidad. Piensa en el celo que él tiene por su Maestro y luego imita a tu Maestro haciendo siempre el bien, sin desperdiciar jamás el tiempo porque el tiempo es demasiado precioso para desperdiciarlo. ¿Acaso Cristo se negó a sí mismo? Haz tú lo mismo. ¿Fue ferviente en su devoción al Padre? Entonces se ferviente en tus oraciones ¿Se sometía a la voluntad de su Padre? Sométete a Él. ¿Fue paciente? Aprende a soportar.