¿Cómo puedo hacer un correcto devocional?

¿Cómo puedo hacer un correcto devocional?

¿Ha pasado algún día sin comer? Si lo llega a vivir, terminará débil y enfermo. Lo mismo ocurre con su vida espiritual, porque la Biblia es el alimento necesario para su alma. Si llegas a pasar mucho tiempo sin leerla, vas a sentirte espiritualmente débil y enfermo, aunque existen muchos creyentes que se la pasan con una «comida» a la semana (algunos tal vez dos), en la iglesia los domingos. Pero así como no puedes sobrevivir mucho tiempo con una o dos comidas físicas a la semana, ¿cómo podrás hacerlo sin una rica vida espiritual?

 

Tips para realizar un correcto devocional…..

 

 

1.Determina una hora fija para hacer tu devocional y apégate a ese horario, no intentes hacer tu devocional en tu tiempo libre porque lo más seguro es que nunca encontrarás ese tiempo. Si agendas, programas y respetas cada día el tiempo que vas a utilizar para tu devocional, optimizarás cada uno de tus encuentros con Dios.

 

2.Elige un libro y haz tu devocional en él desde el principio hasta al final. No es recomendable que simplemente abras tu Biblia al azar cada día porque corres el riesgo de pasar por alto aspectos importantes del contexto y “hacerle decir” a la Biblia cosas que en realidad no dice. ¿Cómo leerías una carta de amor? Empezarías por el comienzo y poco a poco leerías, con calma, hasta el final ¿no es verdad? ¡La Biblia es una carta de amor que Dios te escribió! Así que toma un libro por el comienzo y sigue en él hasta el final.

 

3.Elige un lugar fijo en tu casa; un lugar donde no seas interrumpido por nada ni nadie y has de ese lugar tu espacio especial donde siempre te encontrarás con Dios. Eso te ayudará a no distraerte y perder el tiempo buscando dónde acomodarte para hacer tu devocional.

 

  1. Ten listas todas las cosas que vas a necesitar: Una Biblia, un cuaderno, un lápiz, sacapuntas, etc. Guárdalas en el lugar donde siempre hagas tu devocional. El tener todo listo evitará tener que levantarte a buscar algo que hubieras olvidado, y así podrás seguir concentrado en lo que Dios te va diciendo, sin distracciones.