Manteniendo siempre la Fe

Manteniendo siempre la Fe

 

Muchas veces ante circunstancias difíciles perdemos la fe, lo que no sabemos es que es en esos momentos donde tenemos que fortalecerla, muchas veces tenemos pruebas que nos hacen más fuertes, maduros y creyentes en las promesas de Dios, es muy fácil tener fe cuando todo está bien, cuando no nos falta nada, pero en los momentos de escases, de tragos amargos, de sufrimientos, solo de la mano de Dios podemos salir adelante.

La fe puede inducirnos a hacer buenas obras, a obedecer los mandamientos y a arrepentirnos de nuestros pecados (véase Santiago 2:18; 1 Nefi 3:7; Alma 34:17); la fe puede ayudarnos a vencer la tentación. Solo cuando tenemos fe y somos obedientes podemos demostramos nuestro amor a Dios, no es fácil, porque somos seres humanos y caer en la tentación es cosa de todos los días, pero es ahí donde tenemos que ser fuertes.

Durante los momentos de prueba, la fe nos dará fuerzas para seguir adelante y encarar las dificultades con valor. Aun cuando el futuro se vea incierto, la fe en el Salvador nos dará paz (véase Romanos 5:1; Helamán 5:47). Muchas veces no sabemos qué será de nosotros en lo laboral, en la vida familiar, de pareja, salud o cualquier otro campo en el que nos desarrollemos, a veces dudamos de que será lo que tiene Dios para nosotros, hay que confiar y seguir.

 

 

Tener fe en Jesucristo significa confiar totalmente en Él, confiar en Su poder, inteligencia y amor infinitos, lo cual incluye creer en Sus enseñanzas, tenemos que seguir sus enseñanzas, no es fácil, erramos todos los días, Dios ama a el pecador, más no ama el pecado, debemos ser firmes en nuestras creencias y en todo lo que él nos prometió si seguimos sus doctrinas.

Nutrimos el don de la fe al orar a nuestro Padre Celestial en el nombre de Jesucristo. Al expresar gratitud al Padre y al suplicarle las bendiciones, la mejor forma de comunicarnos con él, es por medio de la oración, ser sinceros con él, conversar como se conversa con un amigo, darle gracias, como se le dan las gracias a nuestros padres, confiar en él, así como, así como confiamos en nuestros hermanos, es una relación cercana con nuestro lado espiritual.

La fe se nutre todos los días, así como alimentamos nuestro cuerpo, así como estudiamos para alimentar nuestro intelecto, la fe se debe fortalecer, aún más en nuestro momento difícil, teniendo siempre presente que todo en esta vida pasa, y si es de la mano con Dios estamos a salvo.